Se va a describir este espacio considerando su punto de entrada en
la puerta de las Granadas, al final de la
Cuesta de Gomérez.
Al atravesar dicha puerta, aparecen tres bifurcaciones; la de la izquierda
nos lleva hacia la Puerta de la Justicia, principal entrada del
monumento, el de la derecha sube a Torres Bermejas (castillo
situado en la colina del Mauror, opuesta a la Alhambra), al
hotel Alhambra Palace, Auditorio Manuel de Falla y Carmen de los Martires,
y el del centro (y principal) sube por el barranco de la Sabika hasta
llegar al Generalife. Varios desvios a izquierda y derecha comunican
este paseo central con los otros dos. Todos acaban uniéndose
junto a la Puerta de Siete Suelos para continuar hacia el Generalife.
Si subieramos por el paseo de la izquierda, tras una fuerte pendiente,
encontraremos el pilar renancentista de Carlos V y, tras él,
la Puerta de la Justicia, por la que podemos entrar al recinto
amurallado de la Alhambra. Aquí el paseo se divide en dos;
el de la derecha sigue hasta la Puerta de los Carros, por la que
también podemos entrar en el recinto, aunque el interés
de esta puerta es mucho menor que el de la anterior. El de la izquierda
desciende hasta unirse con el paseo central.
Si seguimos por el paseo central veremos, a nuestra izquierda,
los restos de la Puerta de Bibarrambla (foto de portada), traslada aquí tras
su demolición en el siglo XIX. Esta puerta se encontraba
en la plaza de Bibrambla, y era una de las entradas en la muralla
de la ciudad medieval. Continuando llegaremos a una glorieta en
la que encontramos una bifurcación a la izquierda, que nos
lleva a la Puerta de la Justicia, y otra a la derecha que nos lleva al
Hotel Alhambra Palace. Siguiendo por el paseo central, vemos
la fuente del Tomate, el monumento a Angel Ganivet y la fuente
del Pimiento. Aquí, junto a la torre de Siete Suelos, se
unen los tres paseos.
El paseo de la derecha nos lleva, tras un desvío que
conduce a Torres Bermejas, hasta el Campo de los Martires, donde
se encuentran el Hotel Alhambra Palace, y más arriba,
el auditorio Manuel de Falla y el precioso Carmen de los Martires,
de propiedad municipal y abierto al público.